Después de un tiempo de vacaciones y reposo deportivo he comenzado a entrenar hace unos días. Algo de natación, tres días de carrera y un solo día de mtb. A estas alturas de temporada lo que está claro es que hay que ir con calma, entrenar suave y de forma progresiva. Pues haciendo caso omiso a esa recomendación me presenté en el Cross de la Nebrija, también llamado Trofeo Rector y del que se cumplía, ni más ni menos, la edición XVI. Esta prueba forma parte del cicuito universitaro de cross que tiene mucha solera y se lleva disputando hace muchísimos años.
Como el Cross de la Nebrija se disputa en mi pueblo y en breve correré algún trail de montaña pues me inscribí, a pesar de que mi estado de forma actual es mínimo. El día antes de la carrera la previsión meteorológica era de 95% de posibilidad de lluvia, realmente me apetecía correrlo bajo la lluvia.
